Queridos hiperactivos:
Este post es para vosotros, sí, vosotros, ese alto porcentaje de niños que hoy sois calificados bajo el título de alumnos que padecen " Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad"(TDAH). Esos alumnos que no podéis mantener la atención durante más de veinte minutos seguidos porque hay algo que despierta vuestras inquietudes; esos que os levantáis para comprobar que el compañero de al lado ha comprendido bien la tarea que acaba de mandar "la profe"; también va para vosotros, esos que tenéis la necesidad imperiosa de verbalizar todo aquello que pasa por vuestra mente...independientemente de estar en mitad de una explicación del temario o de un examen.
El otro día una de mis alumnas de 7 años, a la que llamaremos Irene, me decía..."Profe, es que me gusta hablar". Irene es una niña que se levanta a menudo de su sitio, no se pasea por la clase, pero sí suele estar mal sentada; cambia de posición con frecuencia, comenta con sus compañeros todo lo que hace, le gusta retar al profesorado, tiene carácter y bastante determinación en lo que a sus decisiones se refiere. Irene es una niña cualquiera, de una clase cualquiera, de un colegio cualquiera en cualquier parte de este país.
Irene normalmente interrumpe el ritmo normal de las clases, hay que llamarla la atención, y eso ha llevado a sus profesores a hablar con sus tutores/padres para que tengan constancia de que es posible que el comportamiento de la pequeña no se deba únicamente a que es una niña "movida" si no a la existencia de un trastorno psicológico.
Pfff, que duro..."Es cierto que no para en todo el día pero..."(pensamiento que asoma en la mente los padres de Irene), "Es posible que sea un TDAH, un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, ¿sabes de lo que te hablo? es que es muy común hoy en día..."
Y hasta ahí voy a dejar continuar los pensamientos...hemos llegado al punto clave..."es muy común hoy en día".
Para el que lo desconozca este trastorno es un trastorno neurobiológico de carácter crónico, sintomáticamente
evolutivo y de probable transmisión genética que afecta entre un 5 y un
10% de la población infantil, llegando incluso a mantenerse en la edad adulta
en el 60% de los casos.
Está caracterizado por una dificultad de
mantener la atención voluntaria frente a actividades, tanto académicas
como cotidianas, y aparece unido a la falta de control de impulsos. La sintomatología puede manifestarse de forma diferente según la edad
del niño y se debe desarrollar en dos ó más ambientes como en casa y en
el colegio. Se da con mayor frecuencia entre los niños que entre las
niñas en una proporción 4:1.
La opinión actual sobre la etiología del trastorno se centra en un fallo en el desarrollo de los circuitos cerebrales en que se apoyan la inhibición y el autocontrol.
Podría detallar aquí los criterios diagnósticos de este trastorno, pero no lo creo necesario, puesto que para poder diagnosticar con precisión hace falta acudir a un buen profesional que nos oriente sobre cuáles son las mejores pautas para seguir con nuestros hijos. No obstante, aparecen recogidos en el DSM-IV con detalle.
Partiendo de la base de los porcentajes arrojados por estudios científicos; si este trastorno afecta entre un 5 y un 10% de la población infantil, ¿ cómo es posible que en 4 aulas de primer curso de Primaria, con 26-28 alumnos, haya 4 niñ@s diagnosticados en cada una de ellas? Pues esto ocurre en una clase cualquiera, de un colegio cualquiera en cualquier parte de este país.
Y volviendo al pensamiento de los padres, no es que a día de hoy sea común, es que lo hemos vuelto común, con nuestro afán de justificar todo aquello que se sale de la norma.
Por supuesto que hay niños que padecen este trastorno, y que lamentablemente, tienen que empezar a medicarse desde muy pequeños, porque realmente, esa medicación les va a ayudar a llevar una vida más adaptada a su entorno y les va a ofrecer la activación cerebral necesaria para inhibir determinadas conductas; pero creerme no son tantos como la realidad refleja en los centros escolares.
Este post no va encaminado a valorar si los niños que son diagnosticados con TDAH están correctamente diagnosticados, ya que no soy quién para juzgar; si no para analizar qué ocurre desde el momento en el que la familia recibe esta información. Lo que más me interesa en este punto es lo que pasa cuando los profes se enteran de que en su aula hay varios niños con este trastorno.
Creo que en múltiples ocasiones el desconocimiento de lo que realmente supone este trastorno y de las posibilidades de afrontamiento del mismo, nos hace reaccionar erroneamente en el aula. Ay mis queridos hiperactivos... qué será de vosotros?
Queridos padres y compañeros, no dejan de ser niños, niños con unas necesidades educativas especiales...y ¿ésto que significa?, ¿que se les debe permitir más? ¿ que hay que llamarles continuamente la atención? ¿que hay que censurarles continuamente por sus conductas porque no nos dejan dar la clase con normalidad?...
Tantas y tantas preguntas...No, lo único que hay que hacer es entender el aula como un conjunto de personas absolutamente diferentes. Al final es sólo eso, y lo que a un alumno le favorece notablemente, no tiene porque servirle al de al lado; y la explicación que ha hecho que veintidos de veinticuatro alumnos comprendan la lección, no sirve para esos dos, que en ningún caso deben irse sin haberla comprendido. Busquemos la manera de que esos dos niños también salgan por la puerta habiendo entendido lo que pretendíamos enseñar. Busquemos la manera de que al final del día todos nuestros alumnos se sientan capaces de comprender, sientan que han llegado a la meta de esa jornada, sientan que ellos también valen. Porque todos ellos valen.
Esto supone mucho trabajo, mucha paciencia y sobretodo mucho cariño y respeto por esta profesión.
Esta semana ha llegado a mis manos este curso que yo ya he comenzado a hacer, y al que dedicaré un post cuando haya asimilado bien todos sus conocimientos, de la mano de uno de los mayores especialistas del mundo en TDAH, el Dr. Russell A. Barkley. Esta web nos facilita una serie de vídeos en los que se abordan este trastorno desde su definición y etiología, hasta su tratamiento en familia y escuela. Así mismo ofrece unos videos tutoriales para los padres, en los que se facilitan una serie de pautas y consejos para trabajar con nuestros niños en casa.
Me parece una información muy completa para nosotros, los profesionales de la enseñanza, para que podamos abordar el tratamiento desde el conocimiento del problema, desde el entendimiento de lo que pasa por las cabezas de nuestros alumnos, y desde la confianza de que estamos poniendo todo de nuestra parte para poder ayudarles.
Al final, para mí, la educación es eso: sentir que les ayudo a crecer día a día.
Por eso ese post es para todos vosotros, mis alumnos actuales y los que estáis por venir, mis pequeños con TDAH diagnosticado, correcta e incorrectamente, para los que os levantáis sin cesar, para los que estar en silencio cinco minutos es una proeza, para los que cantáis dejandos llevar por vuestras emociones, para los que no paráis de mover la mesa con las piernas, para los que habéis llegado a la meta con verdadero esfuerzo, y para aquellos que no creíais que lo lograríais.
Para mí, porque es un orgullo formar parte de vuestra historia, y que vosotros seáis la mía. Porque a diario me enseñáis que la labor de un maestro es aprender cada día de sus alumnos, y me hacéis ver el mundo de vuestra manera. Y porque me hacéis, con vuestra inocencia, mejor persona.
Para todos vosotros, mis queridos hiperactivos, nos vemos el lunes en clase.
Me encanta como escribes y como te apasiona tu trabajo. Ojalá todos los profesionales fuerab así, porq la educación y comprensión de los hijos no se hq de tener tan solo en casa si no que sus profesores tb son una parte muy importante y saber que existe gente como tu me llenq de orgullo. Un besazoooo
ResponderEliminarGracias Selene. Un abrazo
EliminarUna buena reflexión para ponerla en práctica. Gracias !
ResponderEliminarUn gran post como este, solo lo puede escribir una gran persona como tu. Enhorabuena
ResponderEliminarEnhorabuena por el gran trabajo que haces con ellos cada día... ¡Así te adoran.. padres y alumn@s!
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